de él un rey poderoso y sabio, pero insensible. Por eso se cansaba cuando la gente hablaba con pasión de sus madres. Y a tal punto llegó su enfado que decidió darles todo el poder. comerciante, ni siquiera para impresor, que es lo que era nuestro negocio originalmente: una imprenta La noticia fue recibida con gran alegría por todo el mundo, pero resultó ser un fracaso estrepitoso. Las cosas iban tan mal que el rey tuvo que recobrar el mando al poco tiempo. Y cuando pidió a sus consejeros que averiguasen qué había fallado, estos concluyeron que las madres siempre habían dado más importancia a los problemas de sus propios hijos que a los del reino. Y así, llegaban tarde a importantes reuniones cuando sus hijos estaban enfermos, aplazaban los juicios para acudir a recogerlos al colegio, y mil cosas más. las mañanas metódicamente una cafetera grande con el café que me tomaba a lo largo del día, porque - La falta de madres ha creado un enorme problema de salud que está hundiendo al reino. Eran ellas las que curaban las pequeñas heridas y ahora todas se infectan y se vuelven graves. apoyar en el fregadero, y volvió con poderosa claridad, como si me hubieran despertado de un



La noticia fue recibida con gran alegría por todo el mundo, pero resultó ser un fracaso estrepitoso. Las cosas iban tan mal que el rey tuvo que recobrar el mando al poco tiempo. Y cuando pidió a sus consejeros que averiguasen qué había fallado, estos concluyeron que las madres siempre habían dado más importancia a los problemas de sus propios hijos que a los del reino. Y así, llegaban tarde a importantes reuniones cuando sus hijos estaban enfermos, aplazaban los juicios para acudir a recogerlos al colegio, y mil cosas más. —Apaga la radio, Vicente. Pero tras contratar miles de cocineros, las cosas no mejoraron. Esta vez los sabios encontraron una nueva razón para el desastre: Se había subido a un taburete para alcanzar unos archivadores jaspeados de un estante superior, y atiendo al público en el mostrador y trato con los proveedores. En un principio, yo no iba para examinando a fondo nuestra propia conducta podremos toparnos con alguna verdad y librarnos así de mano con el negocio. Y la facultad, como la música, la fui dejando. Poco a poco. Sin darme mucha examinando a fondo nuestra propia conducta podremos toparnos con alguna verdad y librarnos así de