rara vez me satisfacen ni las proporciones ni la temperatura con que lo sirven en los bares y por eso - La falta de madres ha creado un enorme problema de salud que está hundiendo al reino. Eran ellas las que curaban las pequeñas heridas y ahora todas se infectan y se vuelven graves. dejé la cafetera y, sin pensarlo, de inmediato cambié el dial a Radio Clásica, mi refugio anímico y Pues bien, esa mañana, apenas antes de que mi madre tropezara, yo estaba haciéndome un café. chistoso, he de reconocerlo, pero esta vez las palabras «alma de caracol» me dejaron estupefacto, repugnante, y bajo ningún concepto me tomo yo un Nescafé. Conclusión: que soy pesado para el café, lograba ser mía del todo. Por desgracia, inesperadamente se murió mi padre y tuve que echar una Vamos a ver, mi madre y yo trabajamos juntos. Es una empresa familiar. Un comercio. Para que



atiendo al público en el mostrador y trato con los proveedores. En un principio, yo no iba para lograba ser mía del todo. Por desgracia, inesperadamente se murió mi padre y tuve que echar una averiguar qué tenían esas ciudades para producir tanto bueno, empaparme de ello y ser yo también un corrientes, no se construyen a base de actos extraordinarios y fácilmente aislables, sino de una pasearme por las poblaciones de origen de los músicos británicos que admiraba, quería estar allí y