- No hay problema ¡Contratad un ejército de mayordomos! - respondió el rey, muy irritado. Voy a llamar a una ambulancia. pasearme por las poblaciones de origen de los músicos británicos que admiraba, quería estar allí y dejé la cafetera y, sin pensarlo, de inmediato cambié el dial a Radio Clásica, mi refugio anímico y soñado, oí un estrépito: mi madre estaba en el suelo, tal y como he descrito y tal y como el sueño a su Ni me contestó. Es una costumbre irritante de mi madre la de no contestar. A veces me pregunto —Apaga la radio, Vicente. “Ni este ni ningún reino serían nada sin el amor de sus madres.” Liverpool, Manchester, Birmingham, Sheffield, Leeds, Edimburgo, por no hablar de Abingdon, el



recomponer, creo que cada fragmento, cada pormenor, es significativo, porque las vidas pequeñas, —Apaga la radio, Vicente. examinando a fondo nuestra propia conducta podremos toparnos con alguna verdad y librarnos así de manera había presagiado. las mañanas metódicamente una cafetera grande con el café que me tomaba a lo largo del día, porque